sábado, 20 de octubre de 2012

LO BUENO, LO MALO, LO MEJOR DE MISIONAR

LO BUENO:
            Es más fácil ver las estrellas si te alejas de la ciudad. Entonces en la oscuridad te darás cuenta de cómo brillan, que siempre están ahí, pero nunca las ves. Lo mismo sucede con Dios. Alejada de la vida diaria, de mi rutina, lo encontré. A decir verdad Él me encontró a mí y yo simplemente decidí seguirlo.

LO MALO:
            Hasta en los lugares más santos, está el mal, el diablo al acecho, queriéndonos alejar de Dios. La familia más delicada de mi campamento, la que no le gustaba las incomodidades, fueron los últimos en quitar su casa de campaña. Todos empezamos a ayudarles a quitarla, y al levantar la casa, nos dimos cuenta que debajo de ella estaba una enorme rata, que ellos mismos mataron sin darse cuenta y estuvo quien sabe cuántos días ahí muerta. Pero el conocer a Dios y transmitir su palabra es más fuerte que nada, y la familia regreso en la siguiente Misión.

LO MEJOR:
            Al momento de alejar nuestra mirada de una pantalla (tv, computadora, teléfono) te encuentras con la mirada de Cristo: en cada niño, cada ancianita que te abraza cuando llegas a su casita y te busca un bote, la mejor silla, mientras ella se sienta en una piedra; el darte cuenta que las personas te ven, te sienten como un verdadero discípulo de Jesús, y cuando te escuchan, iluminado por el Espíritu Santo, decir cosas que no sabías, llena tu corazón de una gran paz, una alegría inmensa que nunca había experimentado, que nunca más querrás alejarte de Él.

FUIMOS A UN CAMPAMENTO...

Por azahares del destino, nos invitaron a un campamento a ir de Misiones en un lugar en la sierra, donde tendríamos que llevar nuestra casa de campaña. El único “mensaje” que mi familia y yo entendimos fue “vámonos de campamento” y la verdad es que nos encanta acampar.
​¡Oh sorpresa! No era para nada un campamento común. Estábamos en medio de la nada, respirando aire puro, viendo las estrellas… pero Cristo nos estaba esperando.
​En cada casita de una sola habitación y dos familias, en cada mirada de las mujeres abandonadas por sus esposos e hijos porque se fueron al norte (EU), en cada oración, ahí estaba Jesús. Cara a cara. Y no porque en nuestra gran ciudad no estuviera, pero el ruido de los carros, teléfonos, no nos dejan escucharlo. La luz de las luminarias, de la tv, de las computadoras, no nos deja verlo.
​Hasta que dejé todo lo material en mi casa y estuve llena de tierra, sin agua para bañarme, sin una gota de maquillaje, sin mi amado iPhone, sin internet, pude sentir a Jesús, mi Jesús que siempre había estado aquí, a mi lado, esperando pacientemente que volteara a verlo y yo nunca lo reconocí.

jueves, 18 de octubre de 2012

iEvangelizar o no

¿Utilizaría Jesús Twitter para Evangelizar?
Muchos nos hemos hecho esa pregunta. Sin embargo yo creo que El no tendría ni siquiera cuenta, porque no era su estilo. A El le gustaba el trato persona a persona.

Perooooo sus discípulos definitivamente SI tendrían esa herramienta para transmitir la palabra de su Maestro, pues fueron ellos los que se encargaron de trascribir la Palabra de Dios en la Biblia.

Por lo tanto pienso que es una exelente herramienta de evangelizar. Sin embargo los iMisioneros tendremos que dejar muy claro que Jesús, aunque esta en todos lados y el Espíritu Santo ilumina a todos los iMisioneros, es mejor encontrarlo en Su casa, donde te ofrece un lugar tranquilo para platicar, donde encontrar paz.

Y esta es... Sólo una gotita de agua